viernes, 12 de diciembre de 2008

Llegó la navidad, ¿y a mi qué?

Siendo ateo la llegada de la navidad me interesa tanto, como le pueda interesar un libro a Belén Esteban. Y eso que, trabajando en un colegio, estas dos últimas semanas han estado dedicadas principalmente, y por este orden:

a) ensayar para el festival de navidad. Lo cual a veces sobra porque, cuanto peor salga, mejor se lo pasan los padres y familiares. Es así de triste pero es la realidad. Te pasas tres semanas ensayando para que lo primero que te digan lo padres es 'Estuvo bien, sobre todo cuando se equivocaron en esto y aquello....'

b) trabajos relacionados con esta fiesta. Es decir: carta para los Reyes Magos, visita del paje real para recogerla, villancicos, excursión a la iglesia de turno para ver el Belén, poner la decoración en clase, pandereta por aquí, pandereta por allá. Vamos, para mí un coñazo.

Pero como soy un profesional, me contagio por el entusiasmo de mis alumnos y me dejo llevar como una oveja más. ¡Qué felices somos cuando no nos enteramos de nada! Lástima que esos días no volverán nunca más. Aún así es bonito, y curioso, ver como los niños incluso con la chorrada más insignificante, se ilusionan.

Esto de la navidad, para mí son tres semanas de vacaciones pagadas. Pero vacaciones en las que tienes obligaciones. Una de ellas es la visita oficial a tus familiares. ¿Y por que coño es obligatorio visitar a esos familiares que no quieres ver en todo el año? ¿Es que el espíritu navideño, sólo está presente la noche del 24 para después desaparecer y no volver hasta pasado un año? Y pobre de ti que no vayas, porque serás el tema en todas las cenas. Yo la verdad, para que os voy a mentir, mi familia se resume en mis padres y mis hermanos. El resto, que se quede en su casita. Si no los veo el resto del año, ¿a qué viene montar un teatro de amistad cuando lo que más me apetece es decirle cuatro cosas a esa tía, prima o abuela?. No, conmigo no va eso de la doble cara a pesar de ser Géminis.

Además está demostrado que es en este tipo de reuniones familiares, junto con las cenas de empresa, donde sale a relucir lo peor de cada uno. Con cuatro copas de más, soltamos todas esas verdades que llevamos guardadas durante mucho tiempo, y que con la calentura del alcohol, salen a relucir el primer cruce de miradas con esa tía pedante que no deja de gritar a los cuatro vientos y por las cuatro esquinas, eso de: 'No si es un buen chico, lástima que sea maricón'. O tú abuela que no hace más que preguntarte: '¿Y tú cuando te vas a casar? Que suerte la moza que te amarre. Vaya joya se lleva' Y a mí, lo primero que se me viene a la mente es 'Abuela, a mí me puede gustar una polla tanto o más que a ti', pero no se lo digo porque no quiero que la cena se convierta en un concurso de plañideras para ver quien le llora más a mi abuela por eso de la herencia.

Para finalizar os dejo una conversión mantenida hoy en mi cafetería favorita entre dos señoras. Conversión transcrita debido al fuerte acento andaluz de ambas.

- Señora A: ¿Cena tú hijo está navidad con vosotros?
- Señora B: Desde que se caso con esa no lo veo nada. El otro día se lo pregunté y me ha dado largas. Ya no sé que pensar - dice mirando a la señora B, como si esta fuese la Sta. Francis.
- Señora A: Pues que vas a pensar, has perdido un hijo y has ganado una víbora con lo difícil que son de domar. A mí me dice mi hijo que no viene a cenar la noche de nochebuena, y dejo a mi nuera calva. Con una buena va a dar.
- Señora B: Ha dicho que me lo decía hoy, pero mucho me temo que le tiene comida la cabeza para que se vayan a casa de mis consuegros.
- Señora A: ¿Y fin de año? -pregunta la Señora A mientras enciende un cigarro.
- Señora B: A mi nuera se le metió en el chocho ir a New York. Ya me dirás que se le perdió en el New York ese. -responde mientras le da un mordisco a su tostada con aceite.
- Señora A: Lástima no la viole en negro y le destroce todo el chichi.
- Señora B: Calla, calla, no seas burra. Aún me tiene que dar un nieto.
- Señora A: No, sí tener lo tendrá, el caso es que te deje verlo.
- Señora B: De aquella te juro que la mato allí mismo. Aunque tenga que ir a la cárcel y comer más chocho que la Pantoja - y ambas se ríen a mandíbula abierta.

Lo que daría yo por estar presente la cena de nochebuena en casa de la Señora B. Y sobre todo, ver que regalo le hace a su nuera. En fin, conversaciones como esta se darán la próxima noche del 24. ¿Estáis preparados?

- Cita del día: 'Profe, ¿cuantos días faltan para los regalos?' Mis alumnos dixit.
Esta es la frase que más he oído estas dos últimas semanas.

- Tema del día: Roísín Murphy 'Movie star' Overpowered (2007)
Por ser una de las canciones que me pongo tras salir del colegio después de tanta pandereta y villancico.

2 comentarios:

estela dijo...

jajaaj
si que llevas mal la víspera de navidad.....
La verdad es que para los niños, navidad es igual a regalos, se han convertido en unas fiestas muy comerciales.
Un saludo.

Sami, pagando el precio... dijo...

Hola, hacia tiempo que no te veía! Como estas? Bueno, veo que no te gustan las Navidades, no vallas a Suecia en estas épocas. Estuve en Suecia del 5/12 al 8/12, para ver a mis hijos y a mi nietita y te aseguro que no hay un milímetro donde no haya decoraciones navideñas.
Intenta disfrutar igual, ya que no puedes evitarlas.

Te dejo un abrazo de osa, cariñosa